Con talento, creatividad y un profundo sentido de compromiso con su comunidad, Zuryzaday Aguilar García, estudiante del Plantel 6 del Colegio de Bachilleres del Estado de Puebla (COBAEP), puso en alto el nombre de Puebla y de México al conquistar la medalla de plata en la Final Global del International World Innovative Student Exhibition (IWISE) 2026, celebrada en Londres, Reino Unido.
La joven estudiante destacó con un proyecto de fertilizante orgánico pensado para las condiciones de la región Mixteca, elaborado a partir de bagazo de agave, polvo de mármol, estiércol de conejo y vainas de mezquite. Su propuesta busca contribuir a mejorar el rendimiento y la calidad de las cosechas mediante el aprovechamiento de recursos disponibles en la región.
Más allá de una medalla, el reconocimiento representa la historia de una joven que demuestra que la ciencia también nace en las comunidades, cuando existen curiosidad, acompañamiento y oportunidades para transformar los problemas cotidianos en soluciones innovadoras.
El logro de Zuryzaday adquiere además un significado especial en un momento en el que cada vez más mujeres están abriendo camino en la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico. El ejemplo de la presidenta Claudia Sheinbaum, científica de formación, simboliza precisamente que las mujeres tienen un papel fundamental en la construcción del conocimiento y en la búsqueda de soluciones para los grandes desafíos del país.
Desde las aulas de un plantel del COBAEP en San Juan Ixcaquixtla, Zuryzaday representa a una nueva generación de jóvenes que no sólo sueña con llegar lejos, sino que utiliza la ciencia para mirar hacia su propia tierra y encontrar respuestas a las necesidades de su gente.
En este camino también ha sido importante el respaldo del gobernador Alejandro Armenta, cuyo apoyo a la joven estudiante contribuyó a impulsar su participación en esta competencia internacional y a que su proyecto pudiera trascender las fronteras de Puebla.
La historia de Zuryzaday es, así, una historia de talento, esfuerzo y esperanza: la de una estudiante de la Mixteca que llegó a Londres llevando consigo no sólo un proyecto científico, sino también el orgullo de su comunidad y el mensaje de que el conocimiento puede convertirse en una herramienta para mejorar la vida de las personas.
Su medalla de plata es un reconocimiento a su trabajo, pero también una inspiración para muchas niñas y jóvenes poblanas: la ciencia tiene rostro de mujer, nace en cualquier rincón de México y puede llegar tan lejos como lo permitan los sueños y las oportunidades.
GE

